Ayer se suponía que iba a aparecer sobre los cielos una enorme nave espacial, como signo de que “no estamos solos en el universo”, trayendo un mensaje de amor, unión y esperanza. Al menos esas eran las traducciones que hizo la ahora famosa canalizadora y medium Blossom Goodchild, ex actriz australiana que se radicó en Inglaterra para dedicarse por completo a trabajar con espíritus y energías cósmicas.
Hay una parte de mí que aún desea que llegue esta nave espacial y derribe todos los mitos terrenales que nos están pudriendo la mente.
Pero bueno, en esa espera, con cámara en mano, apareció este hermoso paisaje ante mis ojos.
Quizás no era la nave, quizás no eran los pleyadianos, pero sí que fue un lindo momento de luz y por qué no decirlo… luz cósmica.











