Aunque por ahora trabaje desde mi casa y ande bastante en bicicleta, uso el Transantiago para ir a una que otra reunión. En cuanto a su funcionalidad yo no me puedo quejar, creo que con el correr del tiempo ha ido fucionando cada vez mejor y ya uno se acostumbra a tener que subir y bajarse para hacer el recorrido que uno desea y le pone mala cara al tipo que se cuela por la puerta del medio.
Lo que encuentro inaceptable es ver cómo las ex micros amarillas, ahora camufladas de blanco con una banda verde (u otro color dependiendo del recorrido) siguen haciendo de las suyas y contaminando lo poco de aire que nos va quedando.
Cómo es posible que esa micro que vemos en la foto haya pasado la revisión de gases? No me van a decir que ese humo es infensivo.
Si se invirtieron millones de dólares en maquinas nuevas e iban a dejar los “mejores” destructores amarillos para el nuevo plan de locomoción pública, no entiendo cómo se siguen viendo esas chimeneas por las calles de Santiago.
Lamentalemente la cámara de mi cel no captó la patente de ese monstruo… pero invito a todos a denunciar a estos indolentes que contaminan el aire y un plan de locomoción cada vez más cuestionado.










